El haber sido de ETA no era ningún impedimento para conseguir trabajo en México, pues a los patrones les interesaba tu trabajo y no tu pasada militancia en ETA, lo cual ni te preguntaban. Así todos los exiliados pudimos trabajar en diferentes empresas tanto de vascos como de españoles, pero al parecer las cosas han cambiado o cuando menos hay una empresa que no está dispuesta a admitir gente que haya militado en ETA, este es el caso de las panaderías Lecaroz y de cuya historia he sido el protagonista.
Hace como 30 días más o menos, un amigo me habla para decirme que en una panadería de Lecaroz necesitan una persona, que las chingas son muy duras y hay que quedarse a dormir en un cuarto de la panadería. Me dan el número telefónico de la persona con la que tengo que hablar y que es el gerente de la panadería.
Tras el primer contácto por teléfono me cita para una entrevista. Es domingo cuando me presento ante el gerente que es un asturiano. Me dice que la edad no importa, que lo importante es el trabajo, que responda y queda en llamarme, pues tiene una duda y es que el supervisor parece que tiene ya otra persona para esta panadería, de ser así hay otra cerca en donde también necesitan a otro, pero quiere que la persona que llegue con él se quede a dormir en el cuarto que hay en la misma panadería. Me dice que el trabajo ya lo tengo y queda en llamarme en cuanto sepa algo seguro.
Mi situación es lamentable, ya no tengo dinero y trabajo un taxi que dando la cuenta y con el gasto de la gasolina, no gano nada, la mayoría de días pierdo dinero y en un mes gano 800 pesos, cuando mis gastos normales son de entre 5 y 6 mil, pesos. Me ofrecen en la panadería 8000, para empezar, suficiente para comenzar a salir adelante.
Dos o tres días después el gerente me habla a casa para decirme que ya puedo empezar cuando quiera, quedamos que el próximo domingo llevo mis cosas para así avisar al del taxi que ya lo voy a dejar y comenzar el lunes.
Llega el domingo y como hemos quedado me presento en la panadería a la mañana. Voy con el taxi y dejo las cosas en el cuarto, el cual cuenta con un baño y con cucarachas a montones. Están algunas cosas del que estaba en el lugar que voy a ocupar, entre ellas un sofé que es donde dormia y al día siguiente se llevarán todo.
Siento un gran desánimo al ver el panorama, pero mi interés por trabajar al fin en una empresa seria y grande, (son más de doscientas panaderías) es mucho.
A la noche, tras entregar el taxi llego a la pandería y tras indicarme el gerente lo que tengo que hacer, que en primer lugar es quedarme con las llaves de las puertas para que nadie pueda entrar o salir tras el cierre, me voy a dormir. Duermo mal, pues hace un calor sofocante y veo cucarachas por todos los sitios.
A las cuatro y media de la mañana me levanto, esta será la hora de levantarme todos los días y comienzo mi trabajo. Se llevan los muebles del otro por lo que el gerente me manda a casa con una camioneta para traerme una cama pregable.
Comienzan a pasar los días. De 4 y media a diez de la mañana estoy trabajando. A esta hora voy a descansar y vuelvo a las tres para estar hasta el cierre, que entre lo que se hace las cuentas y demás, son las diez y media de la noche u once para cuando voy a dormir. El dolor de pies es insoportable, sin embargo aguanto todo y pongo todo mi empeño en aprender el gran lio que son los precios de los panes, pasteles y demás.
Mi día de descanso va a ser los sábados, pero la primera semana no se descansa, nada me importa, solo el tener ya un trabajo estable donde terminar mi carrera laboral.
Comienza una nueva semana, de vez en cuando siento el temor de que se vayan a enterar de mi pasado y me corran, pero también es posible que aun siendo así no lo hagan, pues lo principal es cómo trabajes y el gerente está contento conmigo.
Un día me dice el gerente que el patrón ya sabe que hay un donostiarra en esa panadería y que dijo: "No será de ETA". Se encienden los focos rojos.
Se acerca el viernes y estoy deseando ir a mi departamento para ver como está y descansar. El jueves ya hablamos el gerente y yo y quedamos en que el viernes trabajo corrido, osea, de cinco a cinco para salir a esta hora. Ya el sábado a la tarde tendré que volver para estar a la noche en la panadería y cerrarla.
Es viernes. Como a diario, a las cuatro y media me tocan la puerta del cuarto para que me levante. El gerente llega como a las site y no sé porque pero tengo el presentimiento de que me van a echar de la panadería.
Son como las ocho y media, después de despachar todo el pan de primera hora, cuando me llama a la oficina. Me dice que le da mucha pena lo que me tiene que decir y enseguida sé de qué se trata.
Me dice que el dueño principal, Julian Larretxea Echenique está fuera de México y que la política de la empresa es que no se contrate gente mayor y hay que esperar que llegue él a ver que dice, que de momento espere una semana a que llegue y ya me avisaran.
Está claro que si me admitieron con la edad que tengo y estoy trece días trabajando, el problema no es la edad, el motivo es que ya saben quien soy y no quieren a gente que haya militado en ETA.
Espero de todas formas la semana y como ya sabía no me avisan de nada, simplemente me querían sacar y luego el olvido.
Otra vez estoy sin trabajo, me hicieron perder uno que no ganaba para dejarme después en la calle.
Lo curioso es que un asturiano me tendió la mano y le estoy muy agradecido, mientras que vascos me dejan tirado como a una colilla.
Los españoles podrán estar satisfechos, los que hemos sido de ETA cada vez tenemos menos salidas y se nos niega hasta el derecho al trabajo, así luego se les facilita el comprar gente, como a un repugnante sujeto que no tiene más que sebo en todo su ser y ya se les ha vendido, pero conmigo están jodidos, me pegaré un tiro si ya no tengo que comer pero que no esperen poder comprarme, soy lo que fui y así seguiré hasta el final.
Alguien me dice que puedo demandar a la panaderia por discriminación, nada de eso me interesa, si no me quieren por haber sido de ETA no me pueden causar más que repugnancia. Es lamentable que vascos nieguen el trabajo a alguien por su militancia política, por haber sido de ETA, pero así es. En las panaderías Lecaroz de México, del vasco Julian Larrechea Etxenique, los vascos que hemos sido de ETA tenemos las puertas completamente cerradas ¡Lamentable!
domingo, 22 de agosto de 2010
LIBRO MIJANGOS
En breve será publicado por la editorial Casa Negra, de Aguascalientes, mi libro relacionado con Claudia Mijangos, la historia de la mujer que hace 20 años asesinó a sus tres hijos en Querétaro y que a pesar del paso del tiempo sigue el tema causando un gran interés.El libro, cuyo título original es: La Auténtica Historia de Claudia Mijangos, saldrá a la venta como: Claudia Mijangos: Verdades y mentiras del triple filicidio, como se muestra en la portada aquí presentada.
Espero que les guste a mis lectores y sobre todo que se aclaren muchas dudas de este caso que tanto ha llamado la atención.
miércoles, 21 de julio de 2010
DESCANSE EN PAZ, AMIGO GARTZEN
Iba yo de regreso a mi casa tras estar en el homenaje a mi amigo Hector Galindo, cuando me dan la triste noticia por teléfono. Nuestro querido amigo Gartzen ha fallecido.
Aunque no lo recuerdo perfectamente, creo que fue el 28 de diciembre del 1980, la primera vez que oía hablar de Gartzen.
Si mal no recuerdo fue Charly, que en paz descanse, quien dijo:
El lendakari del txoko es un tal Gartzen y es un cabrón de miedo.
No faltó mucho, tal vez tres o cuatro días, que en el txoko vi por primera vez al tal Gartzen.
Su cara no mostraba ninguna maldad ni sentido negativo hacia los exiliados que íbamos llegando, sino por el contrario, a todos nos hablaba con gran amabilidad.
Si éste es un cabrón viva los cabrones, pensaba yo a medida que lo iba conociendo.
No pasó mucho, para que Gartzen, el bueno de Gartzen, se convirtiría en uno de nuestros mejores amigos y quizás en el mayor benefactor que hemos tenido.
Gartzen dio trabajo a muchos de nosotros. Hombre amante del rancho y dela caza, invitaba a pasar fines de semana en el rancho o a cazar, a cuanto compañero quisiera pasar un fin de semana agradable.
Cuando trabajé en Laresgoiti, ya retirado hacía varios años, el personal todavía le recordaba con cariño.
Un gran hombre Gartzen, un hombre de esos que no deberían morir nunca. Viviendo en Querétaro, un día fuí a su rancho junto a otros compañeros, el bueno de Gartzen se desvivía por que nos sintiéramos agusto y nos invitaba a ir el siguiente fin de semana y pasar unos días. Fue aquel un domingo, que al igual que mis compañeros, lo pasé de maravilla. El propio Gartzen, aficionado también a la cocina, nos hizo una alubias, recogidas en el propio rancho, que estaban exquisitas.
Allá se encontraban también sus hijas Estívaliz y Miren. Amigas mias desde que llegué a México y quienes por mucho tiempo se mantuvieron cercanas a exiliados.
Vaya a toda su familia mi más sentido pésame, el cual, a buen seguro, puedo hacer extenso por todos los exiliados que tuvimos la suerte de conocer a este gran hombre, a este amigo de los exiliados, un vasco que jamás olvidó sus raices ni a los suyos y siempre estuvo listo para ayudar a todo el que necesitaba su ayuda.
Descansa en paz amigo Gartzen.
¡Nunca te olvidaremos!
Aunque no lo recuerdo perfectamente, creo que fue el 28 de diciembre del 1980, la primera vez que oía hablar de Gartzen.
Si mal no recuerdo fue Charly, que en paz descanse, quien dijo:
El lendakari del txoko es un tal Gartzen y es un cabrón de miedo.
No faltó mucho, tal vez tres o cuatro días, que en el txoko vi por primera vez al tal Gartzen.
Su cara no mostraba ninguna maldad ni sentido negativo hacia los exiliados que íbamos llegando, sino por el contrario, a todos nos hablaba con gran amabilidad.
Si éste es un cabrón viva los cabrones, pensaba yo a medida que lo iba conociendo.
No pasó mucho, para que Gartzen, el bueno de Gartzen, se convirtiría en uno de nuestros mejores amigos y quizás en el mayor benefactor que hemos tenido.
Gartzen dio trabajo a muchos de nosotros. Hombre amante del rancho y dela caza, invitaba a pasar fines de semana en el rancho o a cazar, a cuanto compañero quisiera pasar un fin de semana agradable.
Cuando trabajé en Laresgoiti, ya retirado hacía varios años, el personal todavía le recordaba con cariño.
Un gran hombre Gartzen, un hombre de esos que no deberían morir nunca. Viviendo en Querétaro, un día fuí a su rancho junto a otros compañeros, el bueno de Gartzen se desvivía por que nos sintiéramos agusto y nos invitaba a ir el siguiente fin de semana y pasar unos días. Fue aquel un domingo, que al igual que mis compañeros, lo pasé de maravilla. El propio Gartzen, aficionado también a la cocina, nos hizo una alubias, recogidas en el propio rancho, que estaban exquisitas.
Allá se encontraban también sus hijas Estívaliz y Miren. Amigas mias desde que llegué a México y quienes por mucho tiempo se mantuvieron cercanas a exiliados.
Vaya a toda su familia mi más sentido pésame, el cual, a buen seguro, puedo hacer extenso por todos los exiliados que tuvimos la suerte de conocer a este gran hombre, a este amigo de los exiliados, un vasco que jamás olvidó sus raices ni a los suyos y siempre estuvo listo para ayudar a todo el que necesitaba su ayuda.
Descansa en paz amigo Gartzen.
¡Nunca te olvidaremos!
viernes, 2 de julio de 2010
FELICIDADES ATENCO

Mis mayores felicitaciones a los ya ex presos de San Salvador Atenco y muy en especial a mi querido amigo Hector Galindo.
Como bien se sabe, los campesinos de San Salvador Atenco se dieron a conocer cuando se negaron a que el gobierno del presidente más tonto e ignorante de la historia de la humanidad, Vicente Fox, pretendió quitarles sus tierras para construir un areopuerto. Con machete en mano y a caballo, los bravos campesinos se dispusieron a dar la vida por sus tierras y así se enfrentaron al gobierno federal, quien terminó dando marcha atrás.
Tiempo después, un problema del gobierno estatal con comerciantes floristas, hizo que los campesinos de San Salvador Atenco salieran en defensa de estos, lo que terminó en una auténtica batalla campal.
Varias personas fueron detenidas y encarceladas, entre ellos el dirigente campesino Ignacio del Valle.
Pasó como un año cuando un día, leyendo El Universal, veo que a los campesinos de Atenco les dan penas que pasan los 60 años y al leer los nombres de los tres dirigentes que más condena tienen, me quedo asombrado, pues uno de ellos es mi amigo Héctor Galindo. De inmediato llamo a mi también amiga Rosi y le pregunto por Héctor, me confirma que así es, ha sido condenado a muchos años de cárcel. De inmediato le digo si se le puede visitar, me dice que no, que tiene que ser familia directa, por lo que pienso que ya nunca veré a mi amigo. Pero hagamos un pequeño recuento de la historia.
Fue un día, como lo explico en mi libro Exialiados Vascos, en el que fuí a las afueras de la embajada española a protestar contra una de las injusticia más que se cometía contra nuestro pueblo, cuando vi a aquel joven vestido de traje, quien con micrófono en mano se solidarizaba con nuestra lucha. Me acerqué a él, le dije quien era y comenzamos nuestra amistad.
Gracias a Hector puede dar algunas conferencias en preparatorias (en Exiliados Vascos pongo secundarias) sobre la lucha de nuestro pueblo y presentar mi libro Un Mexicano en Euskadi.
Enseguida me di cuenta que Hector era un luchador social, siempre al lado del pueblo. "Abogado penalista participó como asesor jurídico en el movimiento estudiantil-universitario de 1999-2000, dicho movimiento fue una reacción ante el intento de imposición de un Reglamento general de pagos que anularía el derecho a una educación pública y gratuita.Posteriormente, los habitantes del Pueblo de San Salvador Atenco, junto con otras comunidades afectadas conformaron la organización social Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), en el que Héctor Galindo Gochicoa apoyó como uno de los asesores jurídicos de la organización y participó en las diversas mesas de diálogo con el gobierno de Estado de México, cuya finalidad era resolver diversas demandas en materia de educación, empleo, justicia, salud, infraestructura etc"*Me llamaba la atención ver junto a él a una muchcha y a una señora, quienes siempre me han mostrado su simpatía y solidaridad para con mi pueblo. No soy amigo de hacer preguntas que puedan ser indiscretas, así que me limitaba a ver la relación entre mis tres amigos como algo personal de ellos, aunque sí me confundía, pues Rosi parecía la novia y la señora la madre, pero de repente la madre era la tia y Rosi la amiga, la última vez que me encontré con ellas, para darles mi libro Exiliados Vascos y se lo llevaran a Hector, lo que al parecer no pudieron hacer por no dejarlo pasar, presentaba a Rosi como la novia de Hector y ésta respondía una y otra vez que era la amiga, comentándome que estaban con Hector porque no tenía familia. Hoy por medio de El Universal y poco antes de comenzar a escribir esto, ne entero del misterio.
Mientras que develo el tal misterio y siguiendo con Hector, como no recordar el día que me invitó a una manifestación, era en un aniversario más de la revolución cubana y marchamos de Juarez a la embajada de Estados Unidos. Hacía unos días que el gobierno de Fox había detenido a mis seis compañeros, así que llevaba una ikurriña (bandera vasca) siendo Nelly, la que consideré la madre de Héctor, quien la llevó durante toda la marcha.
Ya en la embajada y al ver la ikurriña, varias personas se nos acercaron y solidarizandose con la lucha de mi pueblo y con los recientemente presos, comenzamos a dar consignas como ¡ETA sí, gachupines no! ¡Presos vascos libertad! y alguna otra.
Junto a Héctor se encontraba Ignacio del Valle, quien me invitaba amablemente a ir a Atenco para exponer el problema, pero ya era muy tarde y tenía un compromiso, por lo que no pude aceptar la oferta, pero me emocionaba ver como los pueblos se solidarizan.
Desde su detención no he dejado de pensar en este generoso amigo. Hoy, como digo, conozco por el periodico su historia personal y mi admiración crece hacia él y hacia las dos mujeres que siempre lo acompañan.
Héctor fue un niño de la calle y de la calle lo rescató Nelly Urrutia, la mujer que yo pensaba era su mamá. Sin nigún trámite lo recogió abriéndole las puertas de su casa para convertirse en el cuarto hijo, Siendo Rosi otra de las hijas de la mujer. Héctor, adoptado por la familia, no les defraudó, por el contrario, lejos de las drogas u otros peligros que acechan en la calle y hacia donde parecía dirigida la vida de Héctor, se convirtió en un abogado, en un jóven con un gran sentido de la justicia y dispuesto a luchar por un México justo, sin olvidar la solidaridad para los que de igual manera en otros países sufren injusticias y está por demás claro, que esta familia adora a Héctor y no lo han abandonado ni un sólo momento, siempre han estado a su lado y han dado todo por él, hasta quedar arruinados.
Es la gran historia que nos cuenta el universal y que engrandece a estas personas tan admirables.
Y cuando pienso que no volveré a ver a mi amigo, han pasado cuatro años desde que lo detuvieron, en los que ha sufrido malos tratos y hasta torturas, me llevo la gran alegría, La Suprema Corte concede la libertad a todos los presos de San Salvador Atenco, entre ellos a Ignacio del Valle y a mi amigo Héctor Galindo.
Parece ser, al comenzar esta semblanza, que ya está en la calle tras algunos problemas con autoridades que lo retienen con algún pretexto absurdo y que no es más que una pequeña venganza.
Desde aquí, un fuerte abrazo a este querido amigo y a su familia que tan generosamente siempre ha estado a su lado, espero poderle dar el abrazo personalmente muy pronto.
¡Felicidades Héctor! Seguro que te quedan grandes cosas por hacer y siempre estaré orgulloso de ser tu amigo.
*párrafo y foto de internet
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lunes, 17 de mayo de 2010
INDIGNANTE
Con gran sorpresa e indignación veo noticias de periódicos españoles en los que anuncian que unos presos vascos de ETA se posicionan contra la lucha armada, pero lo más grave, gravísimo, es que estos presos están de acuerdo en pedir perdón a las mal llamadas víctimas del terrorismo, osea, a los familiares de los que fueron ejecutados por ETA.
Esto ya es el colmo. Bien es cierto que Urrusolo, quien al parecer encabeza el grupo de los traidores, así como los demás, fueron grandes luchadores, pero como ellos o más ha habido otros muchos. Luchadores que dejaron la vida en el camino por luchar por la libertad de nuestra patria. Y son muchos, muchos otros, al parecer alrededor de 700, que siguen recluidos en las mazmorras españolas y francesas manteniendo la dignidad bien alta.
Y también estamos los exiliados. No llevo 29 años en México, sin poder ir a mi patria, para que ahora resulte que tenemos que pedir perdón a los familiares de quienes nos han oprimido, de quienes llevaron de una u otra manera el sufrimiento a nuestro pueblo. Aquí las únicas víctimas del terrorismo, del auténtico y verdadero terrorismo que es el gobierno español, son los asesinados y represaliados por las fuerzas criminales al servicio de este Estado español.
Para claudicar ahora, lo hubiese hecho hace más de diez años cuando el gobierno español me ofreció ir a casa sin tener que pedir perdón a nadie, simplemente para demostrar a todos que ETA perdía fuerza y que sus antiguos militantes ya estaban volviendo para poder vivir en paz como "buenos ciudadanos".
No lo acepté y aquí sigo, tragando exilio, pero siempre fiel a la causa por la que luché y como yo hay muchos, así que no me queda más que condenar la vergonzosa claudicación de estos traidores, que si no aguantan la cárcel, lo menos que pueden hacer es callarse y buscar otra forma menos indigna para que el gobierno les perdone, pero pedir perdón y hacer de los victimarios víctimas, se me hace de una bajeza inconcebible, una bajeza que no queda más que condenar sin tapujos de ninguna especie. Sin duda que estos traidores se han ganado el desprecio total de nuestro pueblo, del pueblo, por supuesto, que quiere una Euskal Herria libre y soberana.
Luis Miguel Ipiña Doña
Exiliado vasco
Esto ya es el colmo. Bien es cierto que Urrusolo, quien al parecer encabeza el grupo de los traidores, así como los demás, fueron grandes luchadores, pero como ellos o más ha habido otros muchos. Luchadores que dejaron la vida en el camino por luchar por la libertad de nuestra patria. Y son muchos, muchos otros, al parecer alrededor de 700, que siguen recluidos en las mazmorras españolas y francesas manteniendo la dignidad bien alta.
Y también estamos los exiliados. No llevo 29 años en México, sin poder ir a mi patria, para que ahora resulte que tenemos que pedir perdón a los familiares de quienes nos han oprimido, de quienes llevaron de una u otra manera el sufrimiento a nuestro pueblo. Aquí las únicas víctimas del terrorismo, del auténtico y verdadero terrorismo que es el gobierno español, son los asesinados y represaliados por las fuerzas criminales al servicio de este Estado español.
Para claudicar ahora, lo hubiese hecho hace más de diez años cuando el gobierno español me ofreció ir a casa sin tener que pedir perdón a nadie, simplemente para demostrar a todos que ETA perdía fuerza y que sus antiguos militantes ya estaban volviendo para poder vivir en paz como "buenos ciudadanos".
No lo acepté y aquí sigo, tragando exilio, pero siempre fiel a la causa por la que luché y como yo hay muchos, así que no me queda más que condenar la vergonzosa claudicación de estos traidores, que si no aguantan la cárcel, lo menos que pueden hacer es callarse y buscar otra forma menos indigna para que el gobierno les perdone, pero pedir perdón y hacer de los victimarios víctimas, se me hace de una bajeza inconcebible, una bajeza que no queda más que condenar sin tapujos de ninguna especie. Sin duda que estos traidores se han ganado el desprecio total de nuestro pueblo, del pueblo, por supuesto, que quiere una Euskal Herria libre y soberana.
Luis Miguel Ipiña Doña
Exiliado vasco
domingo, 27 de septiembre de 2009
KINITO A PRISIÒN

Pues hace un par de dìas Jaosè Marìa Urquijo Borde, mejor conocido como Kinito, fue detenido en su domicilio y enviado a prisiòn.
Kinito era uno de los seis de Mèxico y al igual que los demàs habìa sido puesto en libertad hace poco.
Inconcebiblemente, cuando ya estaba buscando trabajo para rehacer su vida, lo vuleven a detener bajo el argumento de que debìa estar seis años en prisiòn y sòlo ha cumplido tres, pues ahora resulta, que contra lo que es sabido, los tres años de Mèxico no le sirven. Una verdadera canallada màs del gobierno español que ya no sabe que hacer para reprimir a nuestro pueblo.
Ahora la gran preocupaciòn es que va a suceder con los otros cinco, pues todos estàn por lo mismo y por lo tanto corren el peligro de ser encarcelados de nueva cuenta.
Un acto màs de injusticia que raya en lo absurdo.
Tan sòlo nos queda desear mucha suerte a nuestro amigo Kinito y ojalà que pronto se den cuenta de las barbaridades que cometen los españoles y le pongan en libertad como se merece.
viernes, 4 de septiembre de 2009
ADIOS AITA

En octubre de 1980 dejaba yo mi tierra y mi casa. Me pasè a Iparralde exactamente el 12 de octubre de ese año. Unas dos o tres semanas despuès, un domingo, apareciò mi padre con madre y hermanos. Como siempre, mi padre, un hombre muy sensible, me dio un fuerte abrazo mientras las làgimas salian de sus ojos.
-Yo sòlo sè que eres mi hijo -dijo minutos despuès.
Y es que mi padre era lo que se dice apolìtico del todo, incluso entre sus diferentes amistades de poteo se encontraban miembros de las fuerzas invasoras.
-Aita, no andes con gente de esa, un dìa se hace una acciòn y te toca una bala -le comentè cierto dìa.
No me dijo nada. èl era amigo de todo el mundo y nunca me hizo un reproche ni una alabanza, mis ideas eran mias y èl era mi padre en las buenas y en las malas.
Las pocas semanas que seguì en Iparralde antes de partir a Mèxico, no fallò ningùn fin de semana a la visita junto con la familia.
Durante los dos años que permanecì en Mèxico, el carteo era frecuente. Regresè a Iparralde con el ànimo de seguir en el campo de batalla, pero un grave incidente me hizo volver al que definiticamente serìa mi nuevo paìs o como se dice, mi segunda patria, sucesos relatados en mi libro: "Exiliados Vascos".
Durante los tres meses aproximados que pasè en Iparralde, no habìa semana que no me hiciera la vista familiar junto con la familia. Al despedirnos en esa ocasiòn tenìa la certeza de que nos volverìamos a ver, si durante casi dos años pensò que quizàs no nos verìamos màs y no fue asì, ¿Por què no vernos en otra ocasiòn? Sin embargo, en aquella despedida serìa la ùltima vez en nuestras vidas que nos volverìamos a ver.
Por muchos años nuestra comunicaciòn fue por medio de cartas constantes, en donde a veces me escribìa èl en una sola carta y aveces junto a mis hermanos.
Recuerdo aquella anècdota en la que mi hermano me contaba como cuando el aita paseaba por Egia le parò la guardia civil y le pidieron el carnè de identidad. Al ver el nombre le preguntaron si era algo mio y les respondiò que yo era el hijo, se volvieron los txakurras a la furgoneta y tras unos minutos volvieron con èl.
-Oiga, y por què dice que es su primo si es su hijo -le preguntò el guardia civil.
-No, yo les he dicho que es mi hijo.
Le entregaron el carnè y le dejaron continuar su camino.
Hace unos pocos años, tal vez dos o tres, dada la facilidad para usar el telèfono a un bajo costo, decidimos emplear este medio para nuestras comunicaciones.
La voz de mi aita era muy apagada, como si siempre estuviese afònico, por lo que preferìa hablar con la amà o los hermanos que con èl, esto porque sentìa yo que se agotaba al hablar y apenas le entendìa. Cada vez se le deterioraba màs la salud.
El problema surgiò hace unos treinta años. Eran fiestas de La Magdalena. Yo habìa pasado toda la noche de fiesta. A la mañana, como a las ocho, leo el Egin y veo el nombre de mi aita, habìa sufrido un accidente con la moto de correos en donde trabajaba. En ese momento recuerdo a mi amigo Santos Blanco (asesinado pocos años despuès por el GAL) cuando se me acerca y le digo que mi aita ha tenido un accidente, me mira con cara de incredulidad y me dice si estoy loco, que què hago ahì sin ir a ver a mi padre cagando hostias. Justo lleguè a casa para cambiarme de ropa y subir a la residencia cuando me llama la ama para decirme del accidente. Y allì, en la residencia estaba mi aita en cuidados intensivos.
El accidentehabìa sido cuando en un cruce un coche se pasò el semàforo en rojo, chocando de frente con la moto que menejaba mi aita.
Se reuperò de aquella en apariencia, se habìa dañado la pleura y algunas costillas, màs era fuerte y atlètico y parecìa que todo quedarìa en el pasado, pero no fue asì.
Con el tiempo, al parecer, unas costillas se habìan soldado en mala posiciòn y eso, a la larga, terminarìa por dañarle un pulmòn hasta el punto de quedarle inservible por completo, de tal manera que ante un catarro comùn se quedaba sin respiaciòn y le tenìan que subir al hospital. Esto mismo fue motivo para que nunca pudiese venir a Mèxico para visitarme, ya que el smok, con la altura, màs la emociòn al verme, podrìa ocasionar un desenlace fatal.
La ùltima vez que hablè con èl por telèfono fue el dìa de su cumpleaños, el 10 de abril, cuando cumplia los 78 años de edad.
El pasado lunes 31 de agosto, a las 4 de la tarde en Mèxico y once de la noche en Euskal Herria, me habla mi hermano para decirme que el aita està en las ùltimas, le dan como mucho 4 dìas de vida. En esos momentos comienzan unos de los dìas màs amargos de mi vida.
Quisiera poder ir a despedirme de èl. Son dìas de angustia en los que espero, llorando muchas veces, que las llamadas que suenan en el telèfono no sean de mi hermano, en estos dìas es la voz que menos quiero oir por telèfono, pues cuando la oiga es que mi aita ha fallecido.Pienso muchas cosas, pienso si me saco un pasaporte falso y me voy o si de plano voy a la embajada y les digo si me permiten ir, estupideces que se evaporan a la misma velocidad que las pienso, està todo hecho, mi aita morirà y no podrè darle un ùltimo adios.
Lo recuerdo desde niño, cuando me llevaba al Urgul a coger castañas o moras y como no, recuerdo la ùnica paliza que me dio en la vida, cuando teniendo yo unos diez u once años, junto a otros niños nos diò por robar objetos en una tienda de regalos, en Pic. No era para hacer negocio ni nada por el estilo, simplemente nos gustaba hacer esa travesura, quitàndoseme esas ganas tras las nalgadas que me dio.
Otros muchos recuerdos me acuden a la mente, todos agradables, puedo decir o màs bien podemos los cuatro hermanos (Tres hombres y una mujer) que tuvimos un padre ejemplar, un padre bueno, generoso y honrado, un padre que merecìa vivir màs años, pero que un maldito acidente le acorto la vida.
Hoy, viernes 4 de diciembre, justo cuatro dìas despuès de que me hablase mi hermano para darme las malas noticias que habìa y a las seis y media de la tarde de Mèxico, siete màs tarde allà, suena el telèfono y la voz que menos querìa oir se deja escuchar. Era mi hermano Carlos. En cuanto oigo su voz le digo si todo acabò y me responde que falleciò unas horas antes.
Me recuerdo de un artìculo que leì de una andaluza a la que le ejecutaron un hermnano en Sevilla. Ella, al igual que muchos de nuestros enemigos, hablan de lo mucho que sufren y cuando le preguntan que la otra parte tambièn sufre, dice con todo el cinismo que les caracteriza que no saben que la otra parte sufra. Curioso es tambièn un documental titulado El Infierno Vasco, en dònde se habla de los "Exiliados" por parte de ETA o de sus simpatizantes y de verdad que causan risa. Exiliados nosotros que no podemos volver ni para despedir a nuestros padres y como yo hay muchos, ellos siempre tienen la posibilidad de ir donde quieran a despedir a sus muertos. Nuestro exilio es el verdadero, el que hace sufrir, el que ni tan siquiera nos permite despedirnos de nuestros seres queridos, de dar el ùltimo adios, el ùltimo beso a nuestros padres, a nuestros hermanos.
Hay que acabar con este sufrimiento, pero como hacerlo si una parte, la que nos oprime, la que nos invade, no le da la gana de hacerlo y sigue con su total necedad de oprimir a nuestro paìs.
Sòlo me queda despedirme de mi aita por este medio que es internet.
!Aita! Gracias por todo lo que me diste, gracias por estar siempre con migo y por darme esa madre y hermanos tan maravillosos.
¡Adios aita! ¡Descansa en paz!
foto: Diciembre de 1980 en Bayona.
viernes, 7 de agosto de 2009
DOS BUENAS Y UNA MALA

Dos noticias buenas hemos tenido en unos pocos dìas. El pasado 30 de julio fueron puestos en libertad los tres restantes de Mèxico que quedaban presos: Ernesto Alberdi Lejalde, Josè Marìa Urquijo Borde y Fèlix Garcìa Rivera, quienes como todos saben, junto a Asier Arronategui Duralde, Juan Carlos Artola Dìaz y Asunciòn Gorrochategui Vàzquez, son los seis patriotas vascos que tras pasar tres años presos en Mèxico, fueron enviados a España por el ignorante presidente mexicano Vicente Fox. Hecho que me llevò a escribir el libro: "Exiliados Vascos"
Los tres ùltimos ya habìan salido como se ha ido anunciando en el blog, ahora, el dìa mencionado, abandonaron las diferentes prisiones españolas en las que se encontraban los tres restantes.
A todos ellos muchas felicidades.
Por otro lado, hace tres o cuatro dìas, fue puesto en libertad el patriota vasco Iñaki Etxeberria.
Etxeberrìa se encontraba desde hace algunos meses preso en Venezuela con un pedido de extradiciòn. Afortunadamente el paìs venezolano decidiò en un acto de justicia no extraditarlo y concederle la libertad.
De igual manera muchas felicidades a Iñaki Etxeberria y el agradecimiento para el paìs amigo de Venezuela.
La mala se diò en Mèxico. Ayer despertamos con la muy triste noticia de que el patriota vasco y compañero exiliado Juan Manuel Inciarte Gallardo, de 55 años de edad, habìa sido extraditado a España.
Segùn la informaciòn de El Universal, este compañero llevaba desde 1996 viviendo en Naucalpan Distrito Federal y fue un vecino quien lo denuncio, luego la policìa española lo identificò.
Aquì hay algo que llama poderosamente la atenciòn. De Inciarte se dice lo mismo que se dijo del anterior entregado y que son los ùnicos extraditados bajo el gobierno de Calderòn, esto es que a ambos les han denunciado por medio de llamadas anònima. En el primer caso, ocurrido en Cuernavaca, se podìa creer, pues puede ser que en alguna ocasiòn suceda, pero que vuelva a suceder es màs que sospechoso. ¿Por què un vecino va a denuncias a alguien que no se mete con nadie y trata de pasar desapercibido? Pienso y lo darìa casi por seguro, que es una extrategia de la policìa españala quien està trabajando ilegalmente en Mèxico como lo ha hecho siempre.
Dado que tras algunas detenciones antiguas, ya la prensa se metiò con las investigaciones y demàs trabajos que la policìa española està efectuando en Mèxico en forma por completo ilegal y violando la constituciòn, es màs que probable que ahora sigan con su trabajo y cuando ya encuentran a quien les interesa, hacen la llamada "anònima" o, de plano, estàn en contubernio con autoridades mexicanas y dan a conocer esta falsa informaciòn.
Otro compañero màs entregado a España. Es algo que duele hasta el alma.
Aunque de momento no se ha dicho a que se dedicaba, es completamente seguro que nadie dirà que ha cometido el màs mìnimo delito en Mèxico, quedando claro, como siempre, que nuestro asunto es polìtico y no somos los delincuentes que en numerosas veces nos ha calificado el cìnico gobierno español.
Para justificar la entrega dicen que estaba ilegal ¿Y còmo va a estar legal si se niegan papeles a los vascos perseguidos y se pasa la informaciòn a la policìa española? Por otro lado me pregunto por ese derecho de asilo que marca la constituciòn y que se rompiò con Zedillo por intereses creados, derecho que de cumplirse, al momento de ser detenido y declararse refugiado polìtico, deberìa ser otorgado.
Por otro lado hablan de expulsiòn. La expulsiòn es echarte del paìs sin màs, yo mismo en un principio fui expulsado dos veces. La primera con nuestro benefactor Lòpez Portillo, en donde por medio de un oficio se me obligaba a abandonar el paìs, expulsiòn que evitò el propio presidente y la segunda con Miguel de la Madrid, saliendo a Guatemala y volviendo a entrar a los dìas como lo explico en Exiliados Vascos. Eso es una expulsiòn y no entregarte al paìs que te quiere meter en la càrcel.
Hay que decirle al señor presidente Felìpe Calderòn, quien tanto dice enorgullecerse de ser mexicano, que fueron los españoles los que cometieron un autèntico geneocidio contra el pueblo mexicano y no los vascos, que los vascos hoy, como entonces los mexicanos, no hacemos màs que luchar por la libertad de nuestro paìs.
La extradiciòn es una injusticia y no nos queda màs que pedir la solidaridad del pueblo mexicano para que no se den hechos tan vergonzosos e injustos como estos.
Los tres ùltimos ya habìan salido como se ha ido anunciando en el blog, ahora, el dìa mencionado, abandonaron las diferentes prisiones españolas en las que se encontraban los tres restantes.
A todos ellos muchas felicidades.
Por otro lado, hace tres o cuatro dìas, fue puesto en libertad el patriota vasco Iñaki Etxeberria.
Etxeberrìa se encontraba desde hace algunos meses preso en Venezuela con un pedido de extradiciòn. Afortunadamente el paìs venezolano decidiò en un acto de justicia no extraditarlo y concederle la libertad.
De igual manera muchas felicidades a Iñaki Etxeberria y el agradecimiento para el paìs amigo de Venezuela.
La mala se diò en Mèxico. Ayer despertamos con la muy triste noticia de que el patriota vasco y compañero exiliado Juan Manuel Inciarte Gallardo, de 55 años de edad, habìa sido extraditado a España.
Segùn la informaciòn de El Universal, este compañero llevaba desde 1996 viviendo en Naucalpan Distrito Federal y fue un vecino quien lo denuncio, luego la policìa española lo identificò.
Aquì hay algo que llama poderosamente la atenciòn. De Inciarte se dice lo mismo que se dijo del anterior entregado y que son los ùnicos extraditados bajo el gobierno de Calderòn, esto es que a ambos les han denunciado por medio de llamadas anònima. En el primer caso, ocurrido en Cuernavaca, se podìa creer, pues puede ser que en alguna ocasiòn suceda, pero que vuelva a suceder es màs que sospechoso. ¿Por què un vecino va a denuncias a alguien que no se mete con nadie y trata de pasar desapercibido? Pienso y lo darìa casi por seguro, que es una extrategia de la policìa españala quien està trabajando ilegalmente en Mèxico como lo ha hecho siempre.
Dado que tras algunas detenciones antiguas, ya la prensa se metiò con las investigaciones y demàs trabajos que la policìa española està efectuando en Mèxico en forma por completo ilegal y violando la constituciòn, es màs que probable que ahora sigan con su trabajo y cuando ya encuentran a quien les interesa, hacen la llamada "anònima" o, de plano, estàn en contubernio con autoridades mexicanas y dan a conocer esta falsa informaciòn.
Otro compañero màs entregado a España. Es algo que duele hasta el alma.
Aunque de momento no se ha dicho a que se dedicaba, es completamente seguro que nadie dirà que ha cometido el màs mìnimo delito en Mèxico, quedando claro, como siempre, que nuestro asunto es polìtico y no somos los delincuentes que en numerosas veces nos ha calificado el cìnico gobierno español.
Para justificar la entrega dicen que estaba ilegal ¿Y còmo va a estar legal si se niegan papeles a los vascos perseguidos y se pasa la informaciòn a la policìa española? Por otro lado me pregunto por ese derecho de asilo que marca la constituciòn y que se rompiò con Zedillo por intereses creados, derecho que de cumplirse, al momento de ser detenido y declararse refugiado polìtico, deberìa ser otorgado.
Por otro lado hablan de expulsiòn. La expulsiòn es echarte del paìs sin màs, yo mismo en un principio fui expulsado dos veces. La primera con nuestro benefactor Lòpez Portillo, en donde por medio de un oficio se me obligaba a abandonar el paìs, expulsiòn que evitò el propio presidente y la segunda con Miguel de la Madrid, saliendo a Guatemala y volviendo a entrar a los dìas como lo explico en Exiliados Vascos. Eso es una expulsiòn y no entregarte al paìs que te quiere meter en la càrcel.
Hay que decirle al señor presidente Felìpe Calderòn, quien tanto dice enorgullecerse de ser mexicano, que fueron los españoles los que cometieron un autèntico geneocidio contra el pueblo mexicano y no los vascos, que los vascos hoy, como entonces los mexicanos, no hacemos màs que luchar por la libertad de nuestro paìs.
La extradiciòn es una injusticia y no nos queda màs que pedir la solidaridad del pueblo mexicano para que no se den hechos tan vergonzosos e injustos como estos.
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DOS BUENAS Y UNA MALA,
EXTRADICIÒN DE INCIARTE
sábado, 25 de julio de 2009
EL TERCERO DE MÈXICO
Se les conociò como los seis de Mèxico a los que por tres años estuvieron en espera de la extradicciòn a la vez que luchaban contra ella.
Pues hace unos dìas fue puesto en libertad bajo fianza el tercero de ellos, se trata de Jon Artola Dìaz, conocido como Mambrù, el esposo de Asunciòn y quien en la foto de Exiliados Vascos se encuentra junto a ella.
Un total de seis años ha permanecido en prisiòn, tres en Mèxico y tres en España, todo ello por una injusticia del ex presidente mexicano Vicente Fox.
Por fortuna ya està libre y no nos queda màs que felicitarle enormemente por esta libertad.
Esperamos que los tres restantes tambièn puedan salir pronto.
¡Zori onak Mambrù!
Pues hace unos dìas fue puesto en libertad bajo fianza el tercero de ellos, se trata de Jon Artola Dìaz, conocido como Mambrù, el esposo de Asunciòn y quien en la foto de Exiliados Vascos se encuentra junto a ella.
Un total de seis años ha permanecido en prisiòn, tres en Mèxico y tres en España, todo ello por una injusticia del ex presidente mexicano Vicente Fox.
Por fortuna ya està libre y no nos queda màs que felicitarle enormemente por esta libertad.
Esperamos que los tres restantes tambièn puedan salir pronto.
¡Zori onak Mambrù!
sábado, 27 de junio de 2009
FALLECE "ONDARRU"

Todos los exiliados hemos recibido un brutal golpe. Nuestro querido e inolvidable compañero Josè Antonio Otxoantesana "Ondarru" ha fallecido en Mazatlàn (Sinaloa) a los 57 años de edad.
Exiliado desde 1980 en Mèxico, Ondarru fue un verdadero hermano para todo exiliado que llegaba a Mèxico. Las puertas de su casa siempre estaban abiertas para ayudar a todo aquel que lo necesitase, habiendo pasado por ella numerosos compañeros como es mi caso y ya descrito en Exiliados Vascos.
Conoocì a Ondarru cuando llegue a Mèxico el 28 de diciembre de 1980, èl trabajaba en La Paz (Baja California) pero por estar pròximas las fiestas navideñas llegò al DF para pasarlas junto a los compañeros.
Un año màs tarde marchè hacìa La Paz en busca de trabajo junto con la que era mi pareja. Llegando a Mazatlan curiosamente, marquè el nùmero telefònico de Ondarru, quien me lo habìa dado en aquellos dìas que pasamos juntos. En cuanto le dije que le hablaba para ver si me podìa ayudar a conseguir trabajo, de inmediato me dijo que me fuese con èl, asì cuando llegamos al areopuerto de la paz ya nos estaba esperando. Nuestro domicilio fue su casa y la comida a la que nos invitò aquel dìa serìa inolvidable. Mi pareja estaba alucinada ante tanta generosidad, no creìa que alguien a quien apenas conocìa se portase asì. Enseguida me consiguiò un trabajo en donde el mismo laboraba Productos Pesqueros de La Paz. En ese entonces se habìa conseguido una compañera, la buena de Hita, una mujer por demàs excelente.
Lo mismo que yo, otros muchos compañeros llegaban a casa de la pareja y todos tenìan las mismas atenciones, desviviendose el bueno de Ondarru por ayudar al hermano y siempre con la generosa colaboraciòn de Hita.
Ondarru tenìa una anecdota que fue la que lo trajo a Mèxico. Resulta que recièn huido de Hegoalde y ya en Iparralde, se agarrò una borrachera y ni corto ni perezoso se fue a seguir la juerga a Hegoalde.
Por fortuna regresò sin ser detenido a Iparralde, pero la organizaciòn de una patada lo mandò hasta Mèxico (anècdota que èl mismo contaba). Pronto se acostumbrò al paìs Azteca siendo un amante de èl, a la vez que su recuerdo siempre ha permanecido fiel a Euskal Herria y a la lucha que llevamos por nuestra libertad. Con Hita procreo 2 hijos, Urtzi y Poncho, a los cuales siempre les enseñò el conocimiento de nuestra patria.
Poco tiempo estuve con èl en La Paz, sin embargo vivìmos buenas anècdotas como aquella en la que ìbamos en la camioneta del trabajo. Como siempre èl conducìa. Yo, debido a algùn frio o mala postura, tenìa un dolor en el cuello insoportable desde uno o dos dìas antes. Iba a su lado haciendo esfuerzos para no mover el cuello en lo màs mìnimo cuando de una calle a nuestra derecha sale un coche y no chocamos de verdadero milagro. Tanto la camioneta como el coche patinaron de las ruedas traseras y se quedaron atravesados.
Ondarru, siempre caballeroso, se bajò del carro a pedir una disculpa al otro conductor, cuando regresa me dice que por què no me fijo y yo con mi dolor y todo no puedo por menos que decirle que estaba loco, que se fijase èl y reirme de su ocurrencia.
Me fuì de La Paz cuando le faltaba muy poco para ser aita, tal vez dìas.
Con el tiempo me iba enterando de sus andanzas. Ya con dos hijos y siempre buscando el bienestar de la familia, parecìa judio errante de un lado para otro. Trabajò en una panaderìa en el estado de Cuahuila, en Guadalajara montò un negocio con otro y al parecer le estafaron, pasò a Querètaro en donde trabajò para los Borgios, empresa maderera de españoles a la que Garzòn ha acusado estùpidamenten de ser de ETA, aquì volvimos a coincidir al hablar para que yo entrase a trabajar. De Querètaro se fue a Leòn y ahì le perdì la pista, pensaba que se habìa regresado a su amada Euskal Herria, pues hacìa algùn tiempo me indicò que se pensaba marchar, cuando una llamada telefònica de un compañero me dice que Ondarru està en estado de còma, se encuentra en Mazatlan y me dan el nùmero telèfonico de la familia.
Un familiar me indica que iba en la camioneta cuando le diò un fuerte dolor de cabeza. Fue al hospital y tras hablar con la familia perdiò el conocimiento. Tenìa un derrame cerebral y entrò en estado de coma, le operaron pero ya nada puedieron hacer por salvarle la vida y ayer 25 de junio dejò de existir tras un paro cardiaco.
Euskal Herria ha perdido a otro gran hijo y nosotros a un entrañable hermano. Siento que nunca pude pagarle todo lo que hizo por mì, sin embargo sè que estaba conscientes de mi cariño y agradecimiento hacia èl.
Deja esposa y dos hijos y un inmenso dolor en todos los que le conocimos.
Nuestro màs sentido pèsame para esa mujer tan maravillosa que por años fue su fiel compañera y para sus hijos y demàs familiares.
Su cuerpo serà incinerado y sus cenizas enviadas a Euskal Herria, la patria que lo vio nacer y a la que tanto amo.
¡Ondarru hermano! Siempre estaràs en nuestros corozones.
¡Descansa en paz!
Exiliado desde 1980 en Mèxico, Ondarru fue un verdadero hermano para todo exiliado que llegaba a Mèxico. Las puertas de su casa siempre estaban abiertas para ayudar a todo aquel que lo necesitase, habiendo pasado por ella numerosos compañeros como es mi caso y ya descrito en Exiliados Vascos.
Conoocì a Ondarru cuando llegue a Mèxico el 28 de diciembre de 1980, èl trabajaba en La Paz (Baja California) pero por estar pròximas las fiestas navideñas llegò al DF para pasarlas junto a los compañeros.
Un año màs tarde marchè hacìa La Paz en busca de trabajo junto con la que era mi pareja. Llegando a Mazatlan curiosamente, marquè el nùmero telefònico de Ondarru, quien me lo habìa dado en aquellos dìas que pasamos juntos. En cuanto le dije que le hablaba para ver si me podìa ayudar a conseguir trabajo, de inmediato me dijo que me fuese con èl, asì cuando llegamos al areopuerto de la paz ya nos estaba esperando. Nuestro domicilio fue su casa y la comida a la que nos invitò aquel dìa serìa inolvidable. Mi pareja estaba alucinada ante tanta generosidad, no creìa que alguien a quien apenas conocìa se portase asì. Enseguida me consiguiò un trabajo en donde el mismo laboraba Productos Pesqueros de La Paz. En ese entonces se habìa conseguido una compañera, la buena de Hita, una mujer por demàs excelente.
Lo mismo que yo, otros muchos compañeros llegaban a casa de la pareja y todos tenìan las mismas atenciones, desviviendose el bueno de Ondarru por ayudar al hermano y siempre con la generosa colaboraciòn de Hita.
Ondarru tenìa una anecdota que fue la que lo trajo a Mèxico. Resulta que recièn huido de Hegoalde y ya en Iparralde, se agarrò una borrachera y ni corto ni perezoso se fue a seguir la juerga a Hegoalde.
Por fortuna regresò sin ser detenido a Iparralde, pero la organizaciòn de una patada lo mandò hasta Mèxico (anècdota que èl mismo contaba). Pronto se acostumbrò al paìs Azteca siendo un amante de èl, a la vez que su recuerdo siempre ha permanecido fiel a Euskal Herria y a la lucha que llevamos por nuestra libertad. Con Hita procreo 2 hijos, Urtzi y Poncho, a los cuales siempre les enseñò el conocimiento de nuestra patria.
Poco tiempo estuve con èl en La Paz, sin embargo vivìmos buenas anècdotas como aquella en la que ìbamos en la camioneta del trabajo. Como siempre èl conducìa. Yo, debido a algùn frio o mala postura, tenìa un dolor en el cuello insoportable desde uno o dos dìas antes. Iba a su lado haciendo esfuerzos para no mover el cuello en lo màs mìnimo cuando de una calle a nuestra derecha sale un coche y no chocamos de verdadero milagro. Tanto la camioneta como el coche patinaron de las ruedas traseras y se quedaron atravesados.
Ondarru, siempre caballeroso, se bajò del carro a pedir una disculpa al otro conductor, cuando regresa me dice que por què no me fijo y yo con mi dolor y todo no puedo por menos que decirle que estaba loco, que se fijase èl y reirme de su ocurrencia.
Me fuì de La Paz cuando le faltaba muy poco para ser aita, tal vez dìas.
Con el tiempo me iba enterando de sus andanzas. Ya con dos hijos y siempre buscando el bienestar de la familia, parecìa judio errante de un lado para otro. Trabajò en una panaderìa en el estado de Cuahuila, en Guadalajara montò un negocio con otro y al parecer le estafaron, pasò a Querètaro en donde trabajò para los Borgios, empresa maderera de españoles a la que Garzòn ha acusado estùpidamenten de ser de ETA, aquì volvimos a coincidir al hablar para que yo entrase a trabajar. De Querètaro se fue a Leòn y ahì le perdì la pista, pensaba que se habìa regresado a su amada Euskal Herria, pues hacìa algùn tiempo me indicò que se pensaba marchar, cuando una llamada telefònica de un compañero me dice que Ondarru està en estado de còma, se encuentra en Mazatlan y me dan el nùmero telèfonico de la familia.
Un familiar me indica que iba en la camioneta cuando le diò un fuerte dolor de cabeza. Fue al hospital y tras hablar con la familia perdiò el conocimiento. Tenìa un derrame cerebral y entrò en estado de coma, le operaron pero ya nada puedieron hacer por salvarle la vida y ayer 25 de junio dejò de existir tras un paro cardiaco.
Euskal Herria ha perdido a otro gran hijo y nosotros a un entrañable hermano. Siento que nunca pude pagarle todo lo que hizo por mì, sin embargo sè que estaba conscientes de mi cariño y agradecimiento hacia èl.
Deja esposa y dos hijos y un inmenso dolor en todos los que le conocimos.
Nuestro màs sentido pèsame para esa mujer tan maravillosa que por años fue su fiel compañera y para sus hijos y demàs familiares.
Su cuerpo serà incinerado y sus cenizas enviadas a Euskal Herria, la patria que lo vio nacer y a la que tanto amo.
¡Ondarru hermano! Siempre estaràs en nuestros corozones.
¡Descansa en paz!
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